jueves, 25 de octubre de 2007

LA PSICOTERAPIA... Una conversación que trasciende.

Amigos, aquí estoy de nuevo... tras larga ausencia... pero por motivos de salud, míos y de mi pequeña no había tenido la oportunidad de pasar por este planeta perdido que juntos compartimos.


Hoy deseo hablar de un tema por el que muchos me preguntan... platicando con un amigo el me preguntaba si yo consideraba que el necesitara terapia y si era así que yo le explicara en que consistía... Así que aquí les dejo un artículo que escribí en donde trato de explicar de forma clara y sencilla en qué consiste la Psicoterapia y quién realmente la necesita. No olviden escribir y preguntar con toda confianza...

"LA PSICOTERAPIA, UNA CONVERSACION QUE TRASCIENDE".
¿PARA QUE IR CON UN PSICÓLOGO?

Algunas personas se cuestionan para qué ir con un Psicólogo si platican con sus amigos, cuates, su pareja, su comadre y ellos les aconsejan... piensan ¿para qué pagarle a alguien que sólo nos va a escuchar y aconsejar?

Lo que nos invita en esta ocasión a plantearnos las siguientes preguntas: ¿En qué difiere una sesión de Psicoterapia a otros diálogos, otras conversaciones y relaciones? ¿Cómo es realmente un Psicólogo? ¿Qué papel juega el paciente en la terapia? ¿En qué momento es aconsejable ir a Terapia?

Siempre he pensado que si todos entabláramos conversaciones realmente fructíferas que nos ayudaran a conocernos, a crecer y madurar, entonces los psicólogos no seríamos necesarios; pero la mayoría de nuestras conversaciones son simplemente para pasar el rato, ni siquiera involucramos por completo nuestro verdadero yo.


Los amigos y las salidas con ellos no involucran una situación que nos aflige, al contrario, la idea es sólo pasarla bien, y olvidar las penas, pero esto no las resuelve, todas siguen ahí. Casi nadie habla de sí mismo, nadie involucra sus problemas, hablamos del clima, del tiempo, del vecino, de los artistas; sin olvidar las diferentes máscaras que tenemos que utilizar para sobrevivir.

Pero, ¿qué pasa cuando hay algo que nos preocupa realmente y no sabemos qué hacer?, ¿qué sucede con esa parte tan importante de mi persona que en ocasiones ni yo mismo logro comprender?

La terapia difiere de una conversación trivial pues cuenta con una intención, hay un objetivo, algo que queremos aclarar o resolver. La gente llega a sesión creyendo que el terapeuta resolverá todos sus problemas o sacará un recetario de soluciones en el que buscará la que mejor encaje con su problema, y realmente no es así.

Cuando la gente me pregunta ¿a qué se va a terapia? Les contesto que llegamos a terapia a conversar, pero la llamada conversación terapéutica es una forma de búsqueda, una búsqueda de nuevas descripciones, nuevas comprensiones, nuevos significados, nuevas definiciones de uno mismo, y una oportunidad de poder conocer un poco más de nuestra propia persona, es sentarse en un punto diferente y poder observar desde otro lugar todas las posibilidades.

Generalmente se cree que es más fácil tenerle confianza a la gente que ya nos conoce, pero muchas veces no es así , pues por ser alguien conocido nos avergüenza contarle cosas que pudieran ser para nosotros muy privadas o que escandalizarían a la gente; y es que la gente tiende a realizar juicios para decidir si somos buenos o malos a partir de lo que hacemos o dejamos de hacer.

El psicólogo te escucha sin prejuicios no debe establecer un juicio de tu conducta ni de tu persona, mucho menos te reprenderá, pero sí intentará conocerte a fondo a ti y a la situación que estás viviendo, descubriendo en su compañía que no eres únicamente experto en la problemática sino también en la solución.

Los amigos te “aconsejan” a partir de sus propias experiencias y muchas veces sólo te dicen lo que quieres escuchar pues está de por medio la amistad; el terapeuta toma en cuenta tu historia personal para poder darte una opinión, involucrando todas las posibilidades y todos los factores; habla claro, usando tu mismo lenguaje, con el objetivo de que todo se resuelva, en ocasiones tal vez no te guste lo que escuches, pero es lo que llamaríamos la realidad de lo que se está viviendo en ese momento.

El psicólogo tiene conocimientos relacionados con la formación de la personalidad las etapas del desarrollo, situaciones familiares, todos relacionados con la salud mental y emocional de las personas y junto contigo descubrirá las mejores opciones a una situación específica que te ayude a ser y sentirte mejor.

El mayor peso del trabajo del Terapeuta radica en su personalidad, es en una de las profesiones donde es muy evidente que se utiliza como herramienta de trabajo, aquí influye mucho si te inspira confianza, si te simpatiza, si puedes establecer con él un vínculo, pues de este dependerá en gran parte el éxito de la terapia.
El psicólogo debe tener cierta aptitud para percibir y mirar; ser sensible y receptivo a la naturaleza humana, a las emociones, el terapeuta debe ser garantía de una forma muy particular de mirar la realidad, tomando en cuenta todos sus factores lo que te dará al obtener su ayuda una posibilidad infinita de tu propia existencia que tal vez nunca habías tomado en cuenta.

A los muchachos que llegan a sesión, los felicito y les hago ver que son muy valientes, pues estar en Psicoterapia es enfrentarte a ti mismo, tratar de saber quien eres, como eres; es sostener una conversación que te ayude a saber un poco más de ti, y no cualquiera se atreve a hacerlo. Es un primer paso que te ayudará a involucrarte en la realidad y a poner en juego tu propia persona y descubrir así de qué eres capaz echando a andar tu vida al ritmo que realmente amerita.

Cualquier situación que te preocupe es digna de tomarse en cuenta, algunos pensamos que lo que preocupa a otros no es importante pues para nosotros no es algo primordial, pero cada uno tiene prioridades distintas y en terapia todo lo que te importe es vital.


La familia, lo que vives en casa, lo que te sucede en la escuela, los motivos que encuentres o dejes de encontrar para hacer las cosas, sentirte triste con motivo o sin él, sentir que no vales mucho pues casi nada te sale bien, pensar que le interesas a muy pocos, los pleitos con los cuates, las diferencias con la gente, no entender las actitudes y aparentes contradicciones de los adultos. Todo, todo es importante y vale la pena hacer algo por ti, y decidirte a pedir ayuda es el primer paso para darte un espacio donde, conversando de una manera diferente a todas las conversaciones que has tenido, puedas ir descubriendo y describiendo a tu propio yo.


Un beso a todos.

1 comentarios:

Viviana dijo...

Mariluz:

Aquí visitando este espacio tuyo que no conocía ¿Cómo le haces para hacer tantas cosas? jeje.

Hay un libro buenísimo de Irvin D. Yalom que se llama "El don de la terapia" ¿Lo conoces? Habla del terapeuta como persona que crea experiencia, jeje. Es muy interesante.

Si me sacara el melate, volaría todas las semanas a San Francisco para tener sesiones de psicoterapia con el doctor Yalom, a quién admiro profundamente.

En fin, sueños guajiros. Si no conoces nada de él te lo recomiendo, tanto sus textos técnicos como literarios son muy buenos y originales.

Saludos. Por ahí me dijo un pajarito que vas a tener un varoncito. Muchas felicidades.

Un abrazo y muchas bendiciones para toda tu familia.